Ha llegado ese temible y tembloroso momento de hablar de despedidas. Ha sido imposible decirle no a unas vacaciones alejada del blog.
1. Aprenderte de memoria todos los nuevos capítulos de Peppa Pig.
2.Canturrear todos las canciones de las series infantiles de tus peques cuando estás sola.
3. Ir a la tienda a por tinta para el trasto-que-entretiene, antes conocido como impresora para cosas serias, e imprimirlo todo...
4. Los antojos de helados se disparan. Ya no es el premio, ni siquiera el postre... ahora es que yo, como madre, lo pondría como primer plato y segundo.
5. El mañana-cole para irse a la cama se ha convertido en el parque de atracciones y saltos del sofá y la cama. ¡Hiperactividad al poder!
¿Quién puede negarse a tener complejo de sardina harinada después de un día de playa? ¿A escuchar a Rukkia cantar en bucle "hoy vamos a la playa, oh, oh"? Acarrear con la nevera, la sombrilla-voladora-no-identificada, las toallas y toda una colección de juguetes que más quisiera el almacén del Toys R Us.
Y es que la mirada de Rukkia, cuando contempla el mar, vale más que mil noches de insomnio, hiper-turbo-actividad y el modo repeat para cuentos, dibujos animados o canciones.
Estamos preparadas para la aventura con un grandísimo kit de diversión y emoción... Y una maleta gigante para llenarla de recuerdos inolvidables... ¡A la vuelta, tendremos que transportarla en el triciclo de Rukkia! Jajaja...
En septiembre descubre nuevas secciones y nuevas sorpresas... y una mega fiesta de celebración del primer aniversario de El Revolero Mundo de Rukkia... ¡Guapuras nos vamos de celebración!





