Capítulo 9. La Dulzura de una Sonrisa.

9:00





Cerré la puerta de mi cuarto, agarré el libro mágico y dibujé una pequeña hada. Coloreé sus alas con varios colores y di pequeños soplidos a la lámina con la intención de que reviviría con rapidez. Aquella hada se despertó bostezando. Sus ojos adormecidos y los restos de baba reseca en el borde de la boca me advirtieron de que me había tocado el hada vaga del reino de los flojeras.

Le indiqué que buscara a mi abuelita y que no detuviera su aleteo hasta dar con ella. Se posó encima de mi estuche y dijo: «¡Menos prisas, Doña Velocidad!». Contó que era muy tarde para salir afuera, que el anochecer estaba cerca y quería irse a la cama pronto. Le advertí que eran las cinco de la tarde y ella me respondió estirazándose y masticando aire. 

«Mi nombre es Kristin. Educación ante todo. Y tú eres la pequeña Rukkia. Te imaginaba más enana», dijo mientras se rascaba la tripa.




La puerta de mi cuarto se abrió, escondí a la hada dentro de mi estuche de Minnie y disimilé mientras la tita Lupe entraba y se sentaba sobre mi cama. Su pelo volvió a brillar en un amarillo pollito. El abuelito Martín me lo contó una vez: «Si no sabes qué tiempo va  a hacer, solo tienes que fijarte en los pelos de tu tita». Ella había aceptado aquella rareza como algo completamente natural.

Admiraba todos mis juguetes y me riñó por tener objetos que tardarían años en biodegradarse. Cogió la muñeca de tela, que me había regalado en mi cumple, y me preguntó si ya no jugaba con ella. «¡Es muy aburrida! Siempre se queja de que no la lleve al jardín a plantar tomates o me regaña por no reciclar», le dije toda cabreada. Lupe sonrió de un modo radiante, creía que yo me había inventado esa buena excusa para no jugar con ese trozo de tela.




De repente escuché una vocecita que murmuraba: «¡Sácame de aquí! Tengo que hacer una apuesta para el partido de esta noche de la Champions». Guardé el estuche en el cajón de mi escritorio y me senté en la cama. Lupe le daba a Sonia ricos trozos de una barrita hecha con una mezcla naturista que la volvía medio lela.

«¡No te preocupes por la abuela! Ella sabe cuidarse muy bien y es una tontería muy grande lo que le ha ocurrido», la voz de Lupe temblaba como cuando intentas contar la historia de una gran mentira inventada segundo a segundo. 

Un olor a lágrimas provenía del salón, corrí hasta allí y me encontré a papá en mitad del pasillo. Me elevó en brazos, pataleé y vi que él tenía en la cara una enorme y profunda herida, con un corte irregular, y la piel amoratada alrededor. 

Me hizo prometer que no molestara a la abuelita Mariló, que estaba cansada. En el salón ella me recibió con la dulzura de una sonrisa y el afecto de sus brazos abiertos.



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23 comentarios

  1. Me encantan los personajes y esa hada...ja, ja, ja...mira que tocarle la hada vaga, que suerte. Estoy intrigada con la abuelita!!!!
    Besitos.

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    1. Creo que es la hada más divertida que podría tocar jajajajaja

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    2. Yo ya le tengo un gran cariño especial porque es ¡divina, divina! Jajajaja

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  2. Por cierto, tal y como describes a esos maravillosos y peculiares personajes, salen en mi imaginación muy bien formados, tienen vida propia. Enhorabuena, Sonia.

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    1. A todo hay que darle su toque personal y su esencia de diversión jajajaja

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  3. Esperemos que la siguiente hada que dibuje Rukkia sea un poco más activa. ¡Qué ganas de saber cómo sigue!

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    1. Bueno, bueno... de ese cuaderno mágico va a salir de todo jajaja

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  4. ¡Que bien! me encantan las hadas, incluso las que son un poco vaguillas. Espero impaciente la siguiente entrega, a ver si averiguamos que fue lo de la abuelita, que nos tienes en ascuas.

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    1. Theru, creo que te va a sorprender muuuuuchoooo lo que le ocurrió a la abuelita Mariló.... Ya falta poquito....

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  5. Ya ves, esta esto tan adornado que me apetece escribir tan solo para ver como quedan mis letras. Un besazo con apretón de manos.

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    1. ¡Marchando más pasteles por esa esquina! ¡Unos pocos más de hadas revoleras por arriba! Y quedaría todo perfecto jajajajaja...

      Un muackiles, Llorens... er sheriff jajajaja

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  6. Qué toque tan interesante lo de introducir un hada, me encantan, aunque sea, como esta, vaga :-) me gusta tu narrativa ágil y divertida.

    Un beso grande

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    1. ¡Bienvenida, Mari Carmen Azkona!

      No podía ser un hada de pitiminí.... sería muy sosa para las revoleras aventuras de Rukkia jajajaja...

      Aquí le damos una vuelta de tuerca a todo... impregnándolo todo de felicidad y originalidad jajajaja

      Un muackiles, Mari Carmen.

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  7. Qué bien!! Me encanta ser un hada y encima vaga........
    Kristin

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    1. Genial, de verdad. Casi agradezco no haber tenido el ordeñador así me he leído todos los capítulos seguidos. Ah por cierto mi color favorito es el azul

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    2. ¡Esa hada tiene su puntito! Pero creo que al final va a ser la que dé más el callo de todos jajajajaj...

      Por cierto, ¿cómo te fueron las apuestas de la champions? Jajajajaja

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  8. Nunca hubiera pensado que había hadas vagas. Jajjjaj Me encanta. Que manera de desperdiciar sus dones.
    Muy divertido, Sonia.
    Besirrukkis.

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    1. ¡La originalidad al poder! ¡No nos gusta el aburrimiento! jajajajaja

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  9. Qué lujo, con hada, azul, y todo. Pobre abuelita, ¿cómo saldrá de esta?

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    1. Yo ya tengo ganas de enterarme... esto se me está haciendo eterno ya... jajaja

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  10. Ni yo misma sé como escaparé de este asunto...seguiré a ver que me cuenta mi nieta, que mi recuerdos de esta historia están borrosos...

    Besillos en la frente nieta guapa

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    1. ¡Cuándo te pregunte el juez di que todo fue por amor! Que es una buena excusa jajajajaja

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Gracias por transmitirme tu cariño con este comentario...

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