Capítulo 13. Los Enemigos de Papá.

16:27






Uno de los botones del mando se iluminó, brillaba en un color rojizo, bordeado por un resplandor atrayente que hacía resaltar la letra «a» de la tecla. Mi dedito se movió solo y lo apretó. Una niebla salió de la XBOX envolviéndome, lentamente, desde los pies hasta la cabeza, como el baile de un gusano guasón adicto al tabaco.

Todo se volvió grisáceo, cuando abrí los ojos estaba en un oscuro callejón. En el cielo brillaba una luna de espejo rota. Llamé a mi papá, pero no me respondió. Mis ojos empezaron a descontrolarse con ese modo revolucionario.

Entonces oí una voz difusa gritando. Escuché durante largo rato, pero solo capté un murmullo lejano. Traté de localizarla porque me resultaba familiar. Caminé con pasos temblorosos. La voz procedía de una pequeña caja de regalo, de la cual estalló un pequeño muñeco accionado por un muelle. Era una grabación de mi padre.





—¿Te has perdido, pequeña? —dijo un payaso con el pelo verde y una sonrisa pintarrajeada de rojo en la boca. El miedo, con sus dedos fríos, rozó mi corazón y me quedé paralizada.

Un murciélago gigante voló desde el cielo para colocarse delante de mí. Solo cuando me llamó cariñosamente por mi nombre supe que se trataba de mi padre. Mamá siempre decía que él se comportaba como un caballero, siempre lo había imaginado colocándose a escondidas una armadura de metal.

—Iba a realizar una buena obra con esta pequeñina. La llevaría a casa sana y salvo —dijo el bufón con una risa histérica.
—No hay nada bueno que tú puedas hacer, Joker —le dijo mi papá.

  
El payaso corrió hasta mi padre, trepó por su tripa hasta golpearle en la cara con una patada que lo aturdió. Retrocedió mientras varios hombres con palos se acercaban a ambos lados. Mi papá me agarró y disparó el arma con un gancho y ambos nos elevamos hasta la terraza de un edificio. 

Me dijo que me estuviera quieta y escondida, que él volvería en seguida y bajó al callejón.
Desde mi escondite escuchaba gritos de gente furiosa. 

Me asomé agazapada al borde y pude ver entre los huecos de las macetas a mi papa murciélago golpear a los malos. Saltaba de un lado a otro esquivándolas, planeando con la capa y pateándoles por la espalda. Ninguno de ellos pudo rozarlo. 

Entonces el Joker tiró del lazo de una gran caja de la que apareció un ogro gigante que aullaba y chillaba como un loco condenado. Los demás hombres se arrastraban debilitados por la pelea hasta escapar, mientras algunos permanecían inconscientes en el suelo.


 
 
El murciélago saltó encima del Ogro con fuerza hasta arrastrarlo unos pocos metros. Le dio dos puñetazos en la cara que le hicieron sangrar. Un golpe en la tripa lo elevó unos centímetros del suelo. Mi papá elevó la pierna y le golpeó sobre el pecho varias patadas. Entonces el Ogro lo agarró de la cintura y lo lanzó al aire. Mi padre se levantó rápido del suelo, corrió hasta él y le intentó golpear en la cara. El gigantón le agarró el pie y se lo retorció. Empezó a dar vueltas y lo soltó estampándolo contra unos cubos de basura.

Cuando se aproximaba a mi padre tuve la valentía de arrojar varias macetas de barro que golpearon al Ogro, aturdiéndolo. Mi padre le golpeó en el costado, a la vez que esquivaba una de mis bombas orgánicas. Saltó para colocarse detrás de él y golpearlo por detrás hasta hacerlo caer de rodillas. El monstruo se desmoronó como un globo pinchado. Entonces sacó de su cinturón una especie de cuerda negra que atrapó las manos del Ogro como una telaraña evitando que se moviera. Disparó el gancho hacía donde me encontraba y subió.

—¿Quién te ha enseñado a luchar así, papá? —le pregunté toda emocionada —¿Podré llevarte al cole para que mis compañeros sepan que mi padre es un superhéroe?
—Te contaré una pequeña historia si prometes guardar todo esto en secreto.



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12 comentarios

  1. Bueno, bueno. Un papá superhéroe....lo que te faltaba jejejeej

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    1. ¡Menuda familia más especial que tengo! Me falta una prima zombi o un perro astronauta jajaja

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  2. Esto cada vez es más interesante. ¡Un papá superhéroe! Aunque, ahora que lo pienso, no sabemos los nombres de papá y mamá.
    Muy bueno, revolera.

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    1. Claro que sabéis sus nombres... mamá se llama mamá y el papito se llama papá... ¡No son difíciles de olvidar! Jajaja

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  3. Como siempre genial. Es muy entretenido leerte. Y además siempre nos dejas con las ganas.
    Besos.

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    1. ¡Estoy por pedir un día de asuntos propios! Esto de tanto misterio, secretos y cosas no apta para menores me está estresando jajajajaja..

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    1. ¡Te lo puedo prestar los fines de semana! Jajaja

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  5. Debo de aceptarlo no soy muy culta para leer, pero me has entretenido! Me ha gustado la historia!

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    1. ¡Bienvenida Wendy! Muchas gracias por pasarte por aquí... y todo un detalle que tengas tiempo para leerme.

      ¡Hay que leer todos los días un poquito! Aunque eso ya lo hacemos en facebook todos los días jajajaja...

      ¡Un muackiles!

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  6. ¡Lo que le faltaba a Rukkia! Por si no tenía ya bastantes emociones fuertes, ahora también le sale un padre superhéroe.

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    1. ¡Al final la más "normal" va a ser la gata! Jajajajaja

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Gracias por transmitirme tu cariño con este comentario...

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